⚡🔥 Cuba recurre al carbón y energía solar ante apagones crecientes

Ante el agravamiento de la crisis energética en Cuba, especialmente en zonas como La Habana, habitantes buscan alternativas para lidiar con los frecuentes cortes de luz, la escasez de combustible y los prolongados apagones que afectan la vida cotidiana.
🪵 Carbón y braseros improvisados emergen como solución
En barrios periféricos de la capital cubana, vendedores colocan sobre el asfalto carbón y braseros artesanales, muchos fabricados con viejos tambores de lavadora. La gente opta por esta alternativa para cocinar y mantenerse fuera del completo apagón diario ante la falta de electricidad y combustible convencional.
💸 Costos y dificultades económicas
Una bolsa de carbón puede costar alrededor de 2 600 pesos cubanos (≈ 5.25 USD), cerca del 50% del salario promedio en el país, lo que representa un enorme esfuerzo económico para muchas familias que no pueden costear generadores o baterías.
📈 Aumento de la demanda ante apagones diarios
Comerciantes locales señalan que la demanda de carbón ha crecido significativamente. Lo que antes era un insumo para pizzerías o restaurantes, ahora se vende por sacos para uso doméstico, mientras las familias se preparan para enfrentar apagones de hasta 10–12 horas al día en varias regiones de la isla.

🔋 La energía solar gana terreno como alternativa
Ante este panorama, muchos cubanos también han volteado a los paneles solares como una solución más sostenible y accesible a largo plazo para mitigar los efectos de los cortes de luz. Empresas instaladoras del sector han visto crecer su actividad desde 2024 gracias a facilidades de importación impulsadas por el gobierno, y en zonas como Guanabacoa incluso instituciones como hogares para ancianos han instalado sistemas solares que permiten preparar alimentos sin depender de la red eléctrica.
🌍 Crisis energética crónica y apagones récord
La situación se da en medio de una de las peores crisis energéticas de las últimas décadas en Cuba, con cortes de luz que pueden afectar a más del 60% del país simultáneamente debido a la falta de combustible, la obsolescencia de la infraestructura eléctrica y la disminución de suministros clave, según reportes recientes.
Esta combinación de apagones frecuentes, escasez de combustibles y altos costos de soluciones alternativas está transformando la vida diaria de los cubanos, que buscan adaptarse como pueden a una nueva realidad energética cada vez más desafiante.
