🍽️🌱 Del desecho al plato transforman cáscaras de frutas en biodegradables

En los laboratorios del Instituto Politécnico Nacional (IPN), la cáscara de un melón, una papaya o una piña ya no es vista como un simple residuo. Hoy, estos desechos forman parte de un innovador proyecto que busca transformar residuos agroindustriales en platos totalmente biodegradables y amigables con el medio ambiente.

El desarrollo se realiza en la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB) y está encabezado por el doctor Elier Ekberg Neri Torres, quien aprovecha diferentes residuos vegetales como materia prima, entre ellos:

  • Cáscaras de melón

  • Cáscaras de papaya

  • Cáscaras de piña

  • Cáscaras de mango

  • Cáscaras de plátano

  • Cáscaras de aguacate

  • Restos de verduras y hortalizas

🌍 Un proyecto sustentable con impacto ambiental y social

Este proyecto posdoctoral combina ciencia, innovación y conciencia ecológica, con un doble objetivo: reducir el impacto ambiental de los desechos orgánicos y generar productos inocuos que fortalezcan la economía circular.

El doctor Neri Torres, especialista en recuperación de pérdidas y desperdicio de alimentos, explicó que la meta es fabricar utensilios que se degraden en muy poco tiempo. Además, advirtió que muchos productos plásticos se venden como biodegradables sin serlo al 100%, generando una falsa percepción de sustentabilidad. ⚠️

🔬 Así es el proceso para crear los platos biodegradables

El proyecto inicia desde la comunidad politécnica. En la cafetería escolar se recolectan diariamente los residuos vegetales, que después pasan por distintas etapas de secado:

  • Secado con energía solar ☀️

  • Secado en estufas especiales

  • Secado en hornos de convección

Una vez seco el material, el equipo formula los biocompuestos que darán forma a los futuros platos. Aunque el objetivo principal es su uso inmediato, también se estudia la incorporación de agentes antimicrobianos naturales para prolongar su vida en anaquel sin generar contaminantes.

Avances, pruebas y futuro del proyecto

Actualmente, la investigación presenta un avance del 75%, por lo que los primeros prototipos podrían estar listos en un periodo de seis a 12 meses. Antes de su lanzamiento, los platos deberán superar:

  • Pruebas microbiológicas

  • Pruebas de inocuidad

  • Escalamiento del proceso en un reactor de mayor capacidad

Además, se encuentran en preparación dos artículos científicos y se prevé iniciar el proceso de protección intelectual de la tecnología desarrollada.

👩‍🔬👨‍🔬 El equipo detrás de la innovación

El proyecto está integrado por especialistas y jóvenes talentos del IPN:

  • Dr. Elier Ekberg Neri Torres, líder del proyecto (ENCB)

  • Dra. Selene Montserrat García Solares, del Centro Mexicano para la Producción más Limpia (CMP+L)

  • Elsa Sandoval Santamaría, pasante de Ingeniería Bioquímica

  • Ivonne Gutiérrez Sánchez, estudiante de Ingeniería en Sistemas Ambientales

🌎 De Campeche al Estado de México: una solución con proyección nacional

La investigación se sustenta en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y contempla su posible implementación en el Estado de México, donde se generan cerca de 18 mil toneladas anuales de residuos agroindustriales, un recurso clave para la producción de estos platos biodegradables.

Para los investigadores, dar una segunda vida a los desechos es fundamental para reducir la huella de carbono y aplicar los principios de la química verde.

Como señaló el doctor Neri Torres:
"No podemos pedirle a la gente que se coma la cáscara de ciertos vegetales, pero sí podemos convertirla en productos útiles para todos." 🌱✨