La UNAM admite que subestimó el negocio detrás de las trampas en su examen de ingreso
Escrito por Destacados Líderes, México, Staff – 20 de agosto de 2026
El rector Leonardo Lomelí reconoció que existía una operación mayor de la prevista detrás de las ayudas irregulares ofrecidas a aspirantes. El caso ya provocó cambios en el proceso de admisión.

La polémica alrededor del examen de ingreso a licenciatura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) abrió un nuevo capítulo luego de que el rector Leonardo Lomelí Vanegas reconociera que la institución subestimó la dimensión del negocio relacionado con la venta de ayudas irregulares para aprobar la evaluación. 🎓🔎
La declaración se produjo después de las irregularidades detectadas durante el proceso de admisión 2026, en el que la Universidad aplicó por primera vez su examen de licenciatura completamente en línea y posteriormente tuvo que implementar una evaluación presencial de control para miles de aspirantes.
💻 De la evaluación digital al regreso de controles presenciales
El proceso generó cuestionamientos después de que se identificaran conductas prohibidas y posibles mecanismos externos utilizados para obtener ventajas durante la prueba.
Ante el escenario, la UNAM convocó a 58,783 aspirantes a realizar un examen presencial de control. De acuerdo con el balance reportado al concluir la aplicación, 36,885 jóvenes se presentaron, equivalente aproximadamente al 62% de las personas autorizadas para repetir la evaluación. 📊
La experiencia llevó a la institución a revisar nuevamente la manera en que podrían realizarse futuros concursos de selección. Lomelí señaló que lo ocurrido obliga a considerar tanto un posible regreso a las evaluaciones presenciales como la ampliación de sedes fuera de la Ciudad de México.
🔎 UNAM identifica nuevas irregularidades
Incluso durante las jornadas presenciales de control se detectaron intentos de vulnerar las reglas.
En la Ciudad de México fueron registrados 22 casos de posibles trampas, entre ellos alteraciones de documentos de cita, utilización de teléfonos celulares, intentos de copiar o retirar preguntas del examen e incluso dispositivos con cámara.
La Universidad reforzó la vigilancia durante esta nueva aplicación con el objetivo de recuperar certeza sobre los resultados del concurso y garantizar condiciones similares para los aspirantes.
El rector informó además que, como parte de las investigaciones por lo ocurrido en la primera evaluación en línea, la institución tenía identificadas al menos dos empresas relacionadas con la venta de este tipo de apoyos irregulares, mientras continúa una auditoría interna para determinar responsabilidades y conocer con mayor precisión el alcance del problema.
💰 Un negocio mayor de lo previsto
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue precisamente el reconocimiento del rector sobre la existencia de un mercado organizado alrededor de quienes buscan obtener resultados favorables mediante mecanismos ajenos a la preparación académica.
Lomelí reconoció que la UNAM subestimó el tamaño del negocio existente detrás de la venta de ayudas para resolver los exámenes de admisión. La situación plantea ahora un reto adicional para las instituciones educativas: adaptar sus sistemas de evaluación a un entorno en el que las herramientas digitales también pueden utilizarse para intentar evadir mecanismos tradicionales de supervisión.
El caso se ha convertido así en una experiencia significativa para la Universidad, no solamente por las consecuencias inmediatas dentro del proceso de admisión, sino porque podría marcar cambios en la forma de organizar futuras evaluaciones.

📅 ¿Qué sigue para los aspirantes?
La UNAM tiene previsto publicar los resultados del examen de control durante el 29 y 30 de agosto de 2026.
Quienes obtengan un lugar podrán comenzar sus trámites de inscripción y acudir a sus respectivas facultades o escuelas a partir del 31 de agosto, fecha establecida para su incorporación a las actividades académicas.
Mientras tanto, la Universidad continuará con las investigaciones y revisiones internas relacionadas con el proceso digital, en un caso que ha puesto sobre la mesa los desafíos que enfrentan las instituciones educativas para garantizar equidad, seguridad y transparencia en los procesos de admisión dentro de un escenario tecnológico cada vez más complejo.
